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PRESENTE DE LA VIDA EREMÍTICA (Diocesana, Canónica)
Según Canon 603. D.C.
Actualmente esta forma de vida eremítica está recomenzando(a nivel oficial). Las personas que hemos sido llamadas a caminar por estas sendas no lo tenemos fácil.. Pesa todavía el estigma negativo arrastrado por tantos años. Nos solemos encontrar todavía muchos obstáculos, muchas piedras en nuestro caminar. Es lógico, durante siglos estas sendas han estado intransitadas, han crecido hierbas y abrojos.
Somos conscientes de esta realidad, por eso solicitamos siempre la COMPAÑIA y la AYUDA de la Iglesia según nos dice el Derecho Canónico.
No podríamos adentrarnos por el DESIERTO SOLOS...... "de POR LIBRE ", porque sucumbiríamos de agotamiento, cansancio, hambre, sed.......
En el DESIERTO no vale el ser autónomo. El Beduino (hombre de desierto por excelencia) sabe que si deja su clan, o se inserta en otro o perece. No puede ir solo por el desierto.
Los ermitaños diocesanos, aunque llevamos el desierto dentro, es parte esencial de nuestra vocación, tampoco podríamos caminar solos por estas tierras áridas y resecas. Nos hemos acogido y estamos bajo la jurisdicción del Obispo y caminamos ayudados, apoyados y en comunión con la IGESIA DIOCESANA, por la iglesia local y, como hemos dicho, por el obispo, que en su calidad de PADRE y PASTOR de las almas a Él confiadas nos acoge en su Diócesis y bajo su tutela y obediencia estamos.
Habitualmente vivimos solos, aunque no es éste un requisito indispensable, pueden vivir más de un eremita bajo un mismo techo, en la misma casa, aunque se debe guardar siempre la independencia (positiva) que nos caracteriza.
El ERMITAÑO UNA FIGURA PRIMITIVA.
Sí, ciertamente es una forma de vida anclada en lo más profundo de la tradición, pero su mensaje y su labor es esencial aún hoy : la plegaria, la austeridad de vida, la oración, la alabanza de DIOS, son las fuentes de las que creo no se puede prescindir. Tampoco se puede prescindir de las cosas buenas de la TRADICIÓN. De lo positivo de la tradición. Por eso considero ha sido un AVANCE ACERTADO este regreso al pasado en el desierto y presentar de nuevo a la Iglesia esta figura importantísima que encarna LA ESENCIA del consagrado/da, que es la ORACIÓN, EL RETIRO,LA ALABANZA DIVINA. Si nos olvidamos de esto quizás espiritualmente las cosas como consagrados nos irán muy mal. La Iglesia sería todo menos Iglesia de DIOS, Iglesia de CRISTO.
La soledad, bien entendida, no la automarginación, si es aceptada y querida es, puede ser una preciosa forma de vida y más cuando se vive con naturalidad y en respuesta y obsequio de DIOS, en comunión con la Iglesia.
El ermitaño/ña, en su soledad, NO VIVE SU CONSAGRACIÓN SOLO, sin duda está unido espiritualmente a su Iglesia local, a su parroquia, porque de lo contrario, ciertamente, sería negativo, porque dice el Señor...... ---Cuando dos o más se reúnen en mi nombre allí estoy yo ---, el ermitaño está unido siempre a los demás. Los DEMÁS con DIOS son su TODO.
La presencia de estos consagrados anteriormente a 1917 era bastante habitual en las distintas iglesias locales. Era un hecho reconocido y un carisma más, como ya hemos dicho, de la vida consagrada. El ermitaño vivía solo y generalmente apartado de la población porque es una exigencia inherente a la vocación que ha recibido, pero estaba intrínsecamente y espiritualmente unido AL PUEBLO. Su soledad era entendida y respetada por su vocación de ORANTE. Precisamente estaba allí POR y PARA el pueblo, de lo contrario no tendría ningún sentido su existencia.
Sería un complemento muy positivo a la labor del ermitaño/ña actual, que la Iglesia Diocesana (por supuesto) pero también la Iglesia Local del lugar donde viva un eremita, estuviera abierta a la cooperación y a la ayuda de estos consagrados.
Las ayudas para estas vocaciones son necesarias, a cambio, la labor en la cooperación espiritual con la Iglesia de los eremitas puede ser estimulante en el "MIRAR"... MÁS ALLÁ..., tan necesario en lo cotidiano y estrepitoso de nuestras vidas de HOY.
Pero si no existe la cooperación y la comprensión de los más " fuertes " el ermitaño lo va a tener más difícil, le va a ser casi imposible PERMANECER.
Como decíamos antes, adentrarse en el DESIERTO solo de APOYOS y AYUDAS es prácticamente IMPOSIBLE.. |