C. 1    Orígenes del eremitismo.
C. 2    Trento, Siglo XVI.
C. 3    Concilio Vaticano II.
C. 4    Presente de la vida eremítica diocesana.
C. 5    Ermitaños/as en las grandes ciudades.
C. 6    Medio de vida, trabajo.














 

 

 

 

 

 

 

 


ORÍGENES VIDA EREMÍTICA (Ermitaños, Ermitañas).
SIGLOS II y III  DE NUESTRA ERA.

En las zonas desérticas de Siria, Palestina, Egipto en estas épocas se está llevando a cabo un movimiento religioso-cristiano, basado en una radical forma de vida contemplativa. Son hombres y mujeres de distinta condición social.

¡¡ Que pretendían éstas personas!! Pues..., ellos seguramente no pretendían nada, al menos nada que fuera muy importante, sencillamente retirarse para BUSCAR y ALABAR a DIOS. Pero ¡paradojas de la vida!.. DIOS.... sin duda SÍ, tenía pretensiones y planes sobre este " MOVIMIENTO " y estas personas: serían LAS RAICES de un árbol frondoso: LA VIDA RELIGIOSA que a partir de aquí se desarrollaría en los siglos venideros

EVOLUCIÓN  DE ESTA FORMA DE VIDA.

En el primer escalón en la evolución del eremitísmo están las llamadas LAURAS (traducido como lugar agreste, barranco o similar). ¿Que fueron las lauras? fueron agrupaciones de ermitaños.

Ciertamente, la soledad absoluta ofrece dificultades a veces insalvables (que el ermitaño conoce y acepta) como son: la enfermedad, la ancianidad, acoso de desaprensivos, ladrones, gente de mal vivir.... etc. etc., y así la soledad absoluta ofrece también hoy, en nuestros días, los mismos problemas, no los podemos ignorar. Ante estas dificultades surgió la conveniencia o necesidad del AGRUPAMIENTO para tratar así de paliar el gran desamparo que a pesar de su buena voluntad o disposición, podía sufrir un ermitaño, solo, en la inmensidad del desierto.

Así de la soledad absoluta se pasó a compartir cuevas y refugios. Habría que decir que, la vida eremítica nunca ha comportado NECESARIAMENTE la soledad absoluta del ermitaño ya que muchos de éstos primeros PADRES del DESIERTO eran asistidos o acompañados habitualmente por algunas personas asistentes o discípulos.

No obstante éstos se empezaron a unificar especialmente para hacerse más fuertes, ya lo hemos dicho, ante el acoso constante de bandoleros y malhechores que les robaban y atemorizaban.

Por unos u otros motivos, el caso es que, de la soledad absoluta y aislamiento se fue pasando a compartir " lugares y espacios."

Las ermitas se construían ya cerca unas de otras, separadas entre sí, de forma y manera que no vivían juntos pero sí cerca.

En el centro de estas agrupaciones se construía una Iglesia o Templo, que era el centro de reunión para los oficios litúrgicos de los DOMINGOS, día GRANDE por excelencia dedicado a la ALABANZA, la PLEGARIA, la comida común, y por supuesto la recreación convivencia y el cambio de impresiones.

 

DESPUES DE LAS LAURAS: LOS CENOBIOS O MONASTERIOS.
SIGLOS  IV  y  V.

Con esta evolución y desde las lauras apareció una forma de vida mucho más comunitaria. Se construyeron edificios mucho más consolidados y comunidades también mucho más organizadas.

Se establece la figura del SUPERIOR y la observancia común de una REGLA o LEY. También se empieza a vestir de forma uniforme (hábito) con las distinciones pertinentes entre distintas clases o categorías de monjes: Padres, los sacerdotes, Hermanos Legos, los no sacerdotes, y en muchos casos los Hnos. donados u oblatos, que eran los últimos de la fila... (Generalmente éstos últimos no hacían votos aunque vestían el hábito).

En esta época, esta nueva forma de vida MONACAL se extendió con mucha celeridad por todo el Oriente y Occidente, llegando a establecerse en Italia, Inglaterra, Francia, donde éstos monjes tuvieron una capital importancia por TODO LO BUENO y POSITIVO que aportaron a la sociedad, en aquellos tiempos bastante paganizada y en muchos casos sumida en la barbarie.

 

FRAILES MENDICANTES

Dentro de este proceso de lógica evolución de la vida religiosa o consagrada, después de los monjes pertenecientes a la época del MONACATO, aparecieron en la Iglesia unos religiosos (podríamos decir con formas nuevas) a los que se les conoció como FRAILES. Esta variante o escisión de la vida monacal fueron y siguen siendo las importantísimas ORDENES MENDICANTES. Procedían del MONACATO y algunas de ellas procedían directamente de los ERMITAÑOS del DESIERTO, como por ejemplo, los ermitaños que habitaban el Monte Carmelo en Tierra Santa, y que después en Occidente pasarían a ocupar ese lugar importantísimo en la Iglesia como la ORDEN DE FRAILES CARMELITAS.

Fueron conocidos popularmente como frailes (no eran ya monjes) y se hicieron cargo de las necesidades más perentorias de la sociedad, ya no vivían en MONASTERIOS sino que sus casas se llamaron CONVENTOS.

Estaban y están enclavados dentro de los pueblos y ciudades y se encargan de la atención directa de la gente a través de parroquias u otras actividades de apostolado.

En definitiva vivían y siguen viviendo entre el pueblo y para atender al pueblo en sus necesidades tanto espirituales como materiales.

 

RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS.

En los siglos XVIII y XIX, ya avanzada la era moderna, nos sorprende una nueva primavera para la vida religiosa en la Iglesia y es, el espectacular florecimiento de muchas congregaciones religiosas tanto femeninas como masculinas que se vuelcan en la atención de los más necesitados y menesterosos.

Los fundadores y fundadoras inspirados por el Espíritu Santo parece quieren cubrir todas las necesidades de los más "desheredados" : orfanatos, hospitales, casas de beneficencia, colegios para pobres. etc. etc...

Estos consagrados son denominados RELIGIOSOS. No pertenecen al monacato, no pertenecen a una orden mendicante, sino que nacieron como CONGREGACIÓN RELIGIOSA. (Generalmente de votos simples) aunque el pueblo fiel les sigue llamando: frailes y monjas, lo más preciso sería: RELIGIOSOS -- RELIGIOSAS.

Ha sido y es, mucha y muy eficaz, la labor que han desarrollado estas congregaciones de VIDA de APOSTOLADO o también llamadas de VIDA ACTIVA entre la sociedad.

 

INSTITUTOS SECULARES

Mucho más recientes en el tiempo son los INSTITUTOS SECULARES. Los hay masculinos y femeninos. Son CONSAGRADOS al servicio del apostolado directo entre y para el pueblo de DIOS.

Sus miembros no son considerados por la Iglesia como RELIGIOSOS. Son LAICOS CONSAGRADOS. Pueden vivir en comunidad, o bién, en sus domicilios particulares haciendo vida de familia normal, con sus trabajos habituales etc.

La labor que realizan es similar a las que llevan a cabo las Congregaciones Religiosas.