C. 1    Orígenes del eremitismo.
C. 2    Trento, Siglo XVI.
C. 3    Concilio Vaticano II.
C. 4    Presente de la vida eremítica diocesana.
C. 5    Medio de vida, trabajo.
C. 6    Himno de los Eremitas

 

 

 

 

 

HIMNO DE LOS EREMITAS

Padre nuestro,
Padre de todos,
líbrame del orgullo
de estar solo.

No vengo a la soledad
cuando vengo a la oración,
pues sé que,estando contigo,
con mis hermanos estoy;
y sé que, estando con ellos,
tú estás en medio, Señor.

No he venido a refugiarme
dentro de tu torreón,
como quien huye a un exilio
de aristocracia interior.
Pues vine huyendo del ruido,
pero de los hombres no.

             
Allí donde va un cristiano
no hay soledad, sino amor,
dentro de su corazón.
Y dice siempre  < nosotros >,
incluso si dice  < yo  >.


Por la mañana proclamamos, Señor, tu misericordia
y de noche tu fidelidad.