C. 1    Orígenes del eremitismo.
C. 2    Trento, Siglo XVI.
C. 3    Concilio Vaticano II.
C. 4    Presente de la vida eremítica diocesana.
C. 5    Ermitaños/as en las grandes ciudades.
C. 6    Medio de vida, trabajo.














 

 


CONCILIO  VATICANO  II.

A pesar de estas realidades que hemos expuesto, en el AULA CONCILIAR se trató y se defendió el RESURGIR de la Vida eremítica, incriminando el código de 1917. Ya hemos dicho que éste código eliminó totalmente el EREMITISMO DIOCESANO del Derecho. Así, no obstante se pone de manifiesto que las leyes de los hombres " no mandan " sobre el espíritu. Y de nuevo se HIZO LA LUZ para este CARISMA (vocación) ¿demasiado tarde? no sabemos, porque..... Quien conoce los planes o designios de DIOS?

Uno de los grandes errores de los hombres es que (pobres de nosotros) CREEMOS que manipulando los acontecimientos manipulamos también a DIOS..

La vida consagrada en TODAS SUS FACETAS, es una de las tres grandes vocaciones eclesiales que configuran la vida Cristiana. Nos dice el Concilio Vaticano II, no pertenece a la estructura de la Iglesia, pero sí a su santidad, y esto significa que está en el CORAZÓN mismo de la Iglesia como elemento decisivo para su misión, ya que "indica la naturaleza íntima de la vocación cristiana" y la llamada a la santidad.

Los ermitaños o eremitas como Uds. nos quieran denominar, damos gracias a la Iglesia siempre y sobre todo en su Concilio Vaticano II, porque de nuevo nos ha ABIERTO como MADRE que es, sus brazos. Esperemos sea por muchos años y los ERMITAÑOS Y ERMITAÑAS DIOCESANOS CANÓNICOS no le defraudemos nunca, dando muchos frutos de santidad.