ERMITAÑOS EN LAS GRANDES CIUDADES.
Precisamente las dificultades que comportan la soledad y el aislamiento de una persona sola en el campo o la montaña, ha llevado a los ermitaños a vivir en las grandes ciudades, ganándose el sustento como pueden y pasando totalmente desapercibidos para " la gran masa " no para el SEÑOR.
Sé de la existencia de estos eremitas en París y en Roma donde son un número respetable. También sé existen en otras ciudades. Viven en pequeñas viviendas o buhardillas, trabajando sólo unas horas al día para sufragar sus gastos, el resto lo dedican a la oración y a cultivar su espíritu y vida contemplativa. Sé que su compromiso y su FE son GRANDES. Doy infinitas GRACIAS a DIOS por ellos/as, y por tantos FAVORES y GRACIAS como nos dispensa el SEÑOR. |